martes, 12 de junio de 2007

Crisis

Toda crisis es un problema y una oportunidad.
La fortaleza y el equilibrio de las personas no se basa en cuántas crisis puedan tener,
sino en cómo las afrontan.
No se trata de hundirse en la depresión y la autocompasión,
sino de ser capaces de aferrarse a algo y salir adelante.
No se trata de ver el inmenso abismo en el que puedas estar,
sino de ver la luz que nos espera sobre él.
No se trata de llorar sobre los errores cometidos,
sino de asumirlos y enmendarlos.
No se trata de reconocer problemas para encontrar culpables,
sino de buscar soluciones conjuntas.
No se trata de contar las veces que has caido,
sino de todas las que te has levantado.
No se trata de señalar al que te hizo tropezar,
sino de agradecer al que te tendió la mano.
No se trata de llorar por el pasado,
sino de sonreirle al futuro.
No se trata de lo mal que te puedas sentir,
sino de todo lo bueno que te espera si eres capaz de creer en ti.